Este concepto se relaciona con la proporción de un nutriente que, después de la digestión, queda disponible para que el cuerpo lo absorba y lo utilice.
La cantidad de un nutriente presente en un alimento no siempre indica cuánto podrá utilizar el cuerpo. Por ejemplo, si una porción de pollo aporta 100 mg de triptófano, eso no significa que el cuerpo absorberá completamente esos 100 mg.
La forma química del nutriente, el tipo de alimento, su preparación, la combinación con otros alimentos, las características de cada persona y otros factores pueden influir en este proceso.
En este artículo explicamos qué es la biodisponibilidad de los alimentos, cuál es la diferencia con la bioaccesibilidad y qué aspectos de la alimentación pueden modificar la disponibilidad de algunos nutrientes.
¿Qué es la biodisponibilidad de los alimentos?
La biodisponibilidad de los alimentos es la proporción de un nutriente que, después de la digestión, queda disponible para ser absorbido y utilizado o almacenado por el cuerpo.
Cuando comemos, el alimento pasa por distintas etapas. Desde el primer bocado hasta que el cuerpo elimina lo que no utiliza, los alimentos se descomponen y sus nutrientes pueden liberarse, absorberse y utilizarse de inmediato o almacenarse para más adelante.
Por eso, la biodisponibilidad no depende sólo de cuánto nutriente contiene un alimento. También depende de cómo está formado, cómo se prepara, con qué se combina y de las características individuales de quien lo consume.
¿Qué factores influyen en la biodisponibilidad de los nutrientes?
La forma química del nutriente
Un mismo nutriente puede presentarse en formas químicas diferentes. Estas formas no necesariamente se comportan igual durante la digestión y la absorción.
Por ejemplo, el hierro de origen vegetal, conocido como hierro no hemo, suele absorberse en menor proporción que el hierro hemo presente en alimentos de origen animal.
La matriz alimentaria
La matriz alimentaria es la estructura formada por los distintos componentes del alimento. Proteínas, grasas, fibra, agua y otros compuestos pueden influir en la liberación y absorción de un nutriente.
La preparación y el procesamiento
Picar, moler, cocinar o procesar un alimento puede cambiar la disponibilidad de algunos compuestos. El efecto depende del alimento, del nutriente, de la temperatura, del tiempo de cocción y del método utilizado.
Por eso no es correcto afirmar que los alimentos siempre son más biodisponibles crudos o siempre son más biodisponibles cocidos. Por ejemplo, algunas vitaminas sensibles al calor pueden disminuir con la cocción, mientras que otros nutrientes pueden estar más disponibles después de preparar un alimento.
La combinación con otros alimentos
La composición de una comida puede influir en la disponibilidad de ciertos nutrientes. Algunos componentes pueden favorecer o dificultar la absorción de otros, dependiendo del alimento y del contexto de la comida.
Las características individuales
La digestión, la absorción intestinal, la edad, el estado de salud, el consumo de medicamentos y otros factores personales también pueden influir en la cantidad de un nutriente que queda disponible.
¿Cocinar los alimentos aumenta siempre su biodisponibilidad?
No necesariamente. Hay alimentos que conviene comer crudos y otros cocidos para favorecer la disponibilidad de determinados nutrientes.
Por ejemplo, un estudio sobre maní analizó cómo la cocción podía modificar la energía obtenida de este alimento en un modelo animal. Este resultado ayuda a entender que el procesamiento puede cambiar la forma en que el organismo aprovecha un alimento, pero el efecto depende de cada nutriente y de cada alimento.
La mejor forma de analizar la cocción es evitar las reglas absolutas y considerar el alimento, el nutriente, el tiempo y el método de preparación.
Ejemplos para entender la biodisponibilidad
Vitamina D y grasas
La vitamina D es una vitamina liposoluble. La presencia de grasa en el intestino favorece su absorción, por lo que la composición de una comida puede ser relevante para aprovechar este nutriente.
Por eso, en B-Japi incorporamos maní y semillas de maravilla en algunas formulaciones con vitamina D, aportando grasas de origen vegetal dentro de alimentos prácticos y fáciles de incorporar a la alimentación diaria.
Triptófano y su absorción
El triptófano es un aminoácido presente en distintos alimentos y uno de los nutrientes que incorporamos en algunos productos B-Japi.
El triptófano comparte mecanismos de transporte con otros aminoácidos. La composición de una comida puede influir en la cantidad de triptófano disponible para llegar al cerebro, especialmente cuando se combina con otras fuentes de proteína.
En B-Japi integramos nutrientes relacionados con el bienestar emocional en formulaciones pensadas para favorecer su aprovechamiento. Por eso desarrollamos productos como la Pasta de Maní Crunchy + Triptófano y la Barra Brownie + Triptófano.
¿Qué significa esto al elegir alimentos?
La biodisponibilidad ayuda a entender que no sólo importa qué nutrientes contiene un alimento, sino también cómo se presenta, cómo se prepara, cómo se combina y cómo forma parte de nuestra alimentación.
- La calidad y actualidad de la información nutricional.
- La porción que realmente se consume.
- La matriz y los ingredientes del alimento.
- La forma de preparación.
- La combinación con otros alimentos.
- El contexto general de la alimentación.
En B-Japi creemos que la alimentación saludable también debe ser rica, práctica y fácil de incorporar a la vida diaria. Por eso creamos productos con ingredientes seleccionados y formulaciones desarrolladas por una nutricionista.
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